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RECICLAJE ANIMAL BRASILEÑA ACTIVIDAD SOSTENIBLE Y SEGURA

 


El Reciclaje animal es la actividad que procesa las partes no comestibles del matadero y las transforma en grasas y harinas de origen animal. Actualmente Brasil está entre los cuatros mayores productores mundiales de esos productos.
Las industrias brasileñas de Reciclaje animal se dividen en dos grupos: uno asociado a los frigoríficos ―también conocido como grasería― y otro formado por industrias independientes, es decir, que no se vinculan con frigoríficos ni mataderos.

Brasil poseía en 2010 un total de 512 industrias, de las que 343 eran graserías y 169 industrias independientes. Estos números son de industrias que están bajo el Sistema de Inspección Federal (SIF) del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento. Fuente: Asociación Brasileña de Reciclaje Animal (ABRA).

Con un PIB de R$5,81 mil millones en 2010 y amplia distribución territorial, la Industria de reciclaje animal brasileña retira del medio ambiente aproximadamente 12 millones de toneladas de coproductos de origen animal al año. Si este material no se reciclara representaría un gran riesgo sanitario y ambiental. Por medio de modernas tecnologías se reciclan de forma limpia y segura y producen grasas, calcio, fósforo y proteínas que contribuyen de forma decisiva para la sostenibilidad de la Cadena de producción de productos cárnicos.

La ausencia del sector de reciclaje de residuos de origen animal en Brasil no posibilitaría toda la cadena de producción industrial de carnes. Mataderos, frigoríficos y carnicerías produjeron en 2010 65 kg por brasileño de residuos de origen animal no destinados al consumo humano.

Con productos vitales para diversas industrias, desde las de Higiene y Limpieza hasta las Petroquímicas, las harinas de origen animal son importantes recursos de reducción de costo de la alimentación animal.


Fuente: Directriz C.E. 2009/30 del 23 de Abril de 2009
Fuente: Asociación Brasileña de Reciclaje Animal (ABRA)

El Reciclaje animal se caracteriza porque es una de las pocas actividades que fija los gases de efecto invernadero y contribuye para la reducción de la huella de carbono de la ganadería brasileña. Además la grasa animal reciclada es la fuente de energía que emite menos gases de efecto invernadero por megajoule de caloría almacenada, de acuerdo con la Directriz 30/2009 de la Comunidad Europea.